Otra cosa es con botones

De chico veía lo pulento que era mi viejo. Pescaba la pelota, la dominaba, la levantaba y hacía que rodara desde una de sus muñecas, sobre sus hombros hasta la otra muñeca, como si fuera una especie de montaña rusa. Yo, imitándolo, dominaba, daba uno, dos botes y al diablo. «Negao pal balón» el cabro chico. Me […]